Hola nuevamente,
En relación al problema de la imperfección, relacionado con el problema del mal en el mundo, (tratado en los mensajes anteriores). En las conclusiones de un libro de mi autoría al que titulé: "Respuesta a la pregunta: ¿Y quién diseña al Diseñador?", escribí lo siguiente:
"Para terminar, si alguien objetara que, de existir un diseño inteligente éste sería el fundamento de eventos que parecen contrarios a la propia inteligencia racional, (y a la bondad de Dios) como por ejemplo:
a) La irracionalidad humana y el problema del mal, a lo cual podríamos responder, que, sin embargo, esto tendría explicación como una expresión de nuestro libre albedrío.
b) La existencia de un cierto nivel (necesariamente limitado) de indeterminación o azar objetivo, a nivel físico, que, no obstante, aportaría flexibilidad a los sistemas y mecanismos que operan en el cosmos, lo cual permitiría la libertad, así como la creatividad y responsabilidad en la esfera humana que, dentro de un determinismo riguroso no podrían existir; y asimismo,
c) Las imperfecciones y la caducidad que se manifiestan en los organismos y órganos complejos, que son tomadas como argumento en contra de la teoría del diseño inteligente por sus detractores y que, sin embargo, pudieran ser la consecuencia del ejercicio de nuestro libre albedrío en una instancia o realidad cósmica, multi-cósmica o meta-cósmica más amplia que la que actualmente conocemos y de la cual ésta dependería, y en donde operaría la ley de atracción (“lo similar atrae a lo similar”, quien busca la perfección atrae la perfección y viceversa).
Si los físicos y los cosmólogos actuales especulan con la existencia de un multiverso que aloja una cantidad potencialmente infinita de universos, sin que hasta la fecha exista comprobación científica experimental de su existencia; ¿Qué nos impediría suponer que existen en él, un cierto número de universos más o menos perfectos (para la vida), con organismos vivos de seres que, en función del uso de su libre albedrío y no por azar, sino “por una razón”, son más o menos perfectos que otros?" Hasta aquí lo escrito en mi libro.
Si esto es correcto, la existencia de la imperfección y el mal en el mundo es una consecuencia de nuestra libre voluntad, que por la "ley de atracción", al inclinarnos ya sea por lo perfecto o por lo imperfecto, atraemos a uno o a otro según el caso, desde la instancia donde nos encontramos.
Por el momento estamos en esta instancia (mundo) y aquí mismo, el viajero (que lo somos todos), al buscar con empeño la perfección, dirigirá sus pasos hacia ella y viceversa. Y al terminar la vida aquí, el grado de evolución espiritual de cada quién, nos derivará a instancias más o menos perfectas dependiendo del uso que dimos aquí a nuestra libertad...o dicho de otra forma, el grado de amor que cada cuál haya adquirido aquí, lo hará arribar a instancias con mayor o menor perfección y amor, según el caso (el amor solo se incrementa amando). Dios, por su parte, es la perfección misma del amor.
Es mi opinión.
Saludos